lunes, junio 22, 2009

Trío en mi bemol y Georgina (con retraso)

Dos estilos musicales bien distintos pero igualmente sugerentes y agradables dependiendo del momento y circunstancias del día.

Ya escribió Fergus hace algún tiempo, pero durante nuestra escapada a Madrid para visitar a Aitor, pudimos disfrutar de una obra de teatro realmente intimista, Trío en mi bemol, y de otro concierto de aforo reducido, el de Georgina.

El Trío en mi bemol, protagonizada por Bárbara Lennie y Santi Marín en el Teatro Lara (creo que ya no está en cartel), una buena propuesta teatral. Sólo dos actores con acompañamiento musical que se podía haber aprovechado algo más. Una inmersión en las relaciones de pareja y sus problemas con complejas divagaciones y reflexiones en las que es posible vernos reflejados en algunas ocasiones. La espera y la paciencia son cruciales en la resolución de la trama y aquello que no se dijo pero se quería que dijera, que era tan importante y que realmente había sido imposible saber, eso y frotarse con las columnas. Un buen ritmo, unas buenas interpretaciones a escaso metro y medio del público, lo que hacía especial la representación, bajo la dirección de Antonio Rodríguez basándose en un texto de Éric Rohmer adornado con aforismos de Roland Barthes. El título, el de la pieza musical que vertebra la obra que, si mal no recuerdo, es esta pieza de Mozart:



La promesa musical Georgina en el Búho Real, con un "Casi" disco que hizo las delicias de todos los asistentes. Una propuesta del más puro pop-rock, fresca, con un estilo y deje peculiar que puede abrirle hueco en el panorama musical actual, además de una gran simpatía y conexión con el público. Esperemos verla pronto en recintos más grandes. De momento aquí queda dicho y aquí la tenéis:





Próxima parada: Valencia.

6 comentarios:

Aitor dijo...

Georgina, genial. La verdad es que fue una sorpresa. Ahora a ver si tiene éxito y podemos hacernos los interesantes diciendo que nosotros la descubrimos antes.

Trío en mi bemol, no tan genial. Bueno, eso la obra, que la verdad es que no tenía demasiado interés y al final te daba un poco igual si los protagonistas acababan juntos o no (obviamente sí); la experiencia en sí desde luego que mereció la pena, tanto por el formato, como por cierto asistente al evento, o por las bromas de después sobre "lo que yo quería que dijeras pero que no dijiste aunque era importante para mí que lo dijeras a pesar de que tu no podías saber que tenías que decirlo y ahora no puedo decirte que lo digas".

Cuando queráis repetimos!

Ireth dijo...

A ver, a ver... De momento parece que mete un poco cabecilla por ahí con la canción de "Física o Química".

La obra era mejorable, pero aunque sólo fuese por la cercanía ya merecía la pena. Lo de ver a actores erpetidamente fue muy gracioso jeje.

¡Ojalá!

Fergus el Destructor dijo...

Genial resumen, ya casi histórico ;-).

Lo mejor de los 2 eventos la cercanía y el "recogimiento", justo lo contrario a lo que esperaba encontrarme en Madrid.

Sobre Georgin, el decir que compramos un CD suyo, debería bastar para dar una idea de lo que nos gustó.

Ireth dijo...

Se hace lo que se puede.

Madrid está muy bien en ese sentido, y en otros, jamás pensé que lo diría de una ciudad de sus dimensiones, aunque lo del metro sigo sin acostumbrarme en cualquier lugar.

Jeje, en estos tiempos que corren eso es una gran señal, aunque nosotros no fuimos quienes lo compramos.

LAPOR dijo...

hola. he llegado por casualidad, y doy fe de que os lo montastéis, bien. Obviamente hay miles de posibilidades pero el búho real y el zanibar -justo al lado- son lugares míticos, para mi antes no tnato porque me gusta mucho más la electróncia o el rock pero, ahora que vivo con un amigo cantautor, me voy introduciendo. Tmb vivo con un actor que, no sólo vio la obra y le gustó mucho, sino que tampoco le importaría nada que le programasen en el Lara con un montaje que ha estrenado la pequeña cía. en la que está, así que... como véis, habéis dado en el clavo de mi entorno más cercano. Un saludo, hasta otra!

Ireth dijo...

Vaya LAPOR, sí que vives inmerso y rodeado en un ambiente cultural! Ya es casualidad, contando con lo grande que es Madrid, la verdad, no pasa como en Zaragoza que sólo hay cuatro sitios del estilo y es fácil que la misma gente coincida. Que fuéramos a ese par de sitios se lo debemos a nuestro guía allí, a él le gusta también ese tipo de ambientillo.

Fue una gran experiencia, aquí se hecha en falta un panorama tan rico y lleno de posibilidades todos los días como allí.

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