miércoles, abril 16, 2008

De escena a escena y tiro porque me toca




No sé muy bien el porqué pero el caso es al ver al pobre gatito de la Escena memorable de American Psycho que hoy ha publicado Fergus me he acordado de una de las escenas más psicodélicas que he visto jamás en una película, pensándolo y volviéndola a ver creo que gana el primer puesto.

Se trata de uno de los momentos de La naranja mecánica de Kubrick, cuando la mujer de los gatos se ve atacada por el jefe de la banda que aparece enmascarado a lo veneciano. Lo esperpéntico de la escena y el decorado de la habitación la hacen una de las secuencias más extrañas de la historia del cine.




Y, ya que he mencionado la película, considerada una obra maestra, decir que la vi por primera vez (y única) el verano pasado y que me gustó aunque en algunos momentos me parece muy irregular, si hay algo que destaco de ella es la idea y lo novedoso pero hay muchos aspectos que no comparto.

4 comentarios:

Fergus el Destructor dijo...

Una escena muy buena sin duda, hubiese terminado siendo una Escena Memorable de no gozar ahora del gran honor de protagonizar uno de tus posts.

Lo increíble es que siga siendo impactante y novedosa tantos años después. Muy acertada la elección ;-).

Aitor dijo...

Elegante forma de decir que Kubrick sabe plantear películas pero no desarrollarlas. Bueno, ni desarrollarlas, ni montarlas, ni escribir diálogos, ni dirigir a los actores... Creo que ya he usado en alguna ocasión el término "basura pretenciosa" en algún contexto similar.

Ireth dijo...

Me alegro mucho de coincidir contigo en lo que contiene todos los elementos para convertirse en una escena memorable Fergus jeje. Cosa muy difícil, de no referirse a la vida real, ya que la mayoría de las películas de las que las sacas no las he visto :-(

Yo es que siempre elijo muy bien :-)

Ireth dijo...

Qué crítico eres Aitor! Jo, ya veo que soy elegante hasta para los comentarios ;-P De Kubrick sólo he visto esta y "Eye's wide shut", rara también por definición, y peor que esta otra. Al menos puede decirse que tiene personalidad y un estilo diferente, que ya es algo.