martes, junio 19, 2007

La metáfora vegetal del hombre



Soneto XIII

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!
Garcilaso de la Vega



Hace mucho que me ronda por la cabeza este tema, siempre me ha interesado y llamado la atención. Hace unos meses volvió a recordármelo Dani: la metáfora del hombre como árbol, como planta en general. Es algo que está con nosotros desde siempre y tiene su tradición literaria desde la Antigüedad, como en esta bella metamorfosis de Dafne.


Sólo tenemos que pensar también en nuestra vida cotidiana para darnos cuenta de que utilizamos expresiones tan comunes como: "duerme como un tronco" o "echar o tener raíces en un lugar".


¿Por qué esta relación e identificación? Especialmente abunda en el género de lo fantástico, hace poco de nuevo en la película La fuente de la vida, pero también podemos encontrarlo en canciones, de manera más visual, como en estos dos casos bien distintos: "Siempre" de Lantana y "Dreams" de Cranberries.




Queda apuntada la idea.

14 comentarios:

AITOR dijo...

ufff. Demasiado alcohol como para leer este post. Mañana lo intentaré de nuevo ;)

Ireth dijo...

Jeje, vale. Es uno de esos post más filológicos, hacía tiempo que no publicaba uno de este estilo y ya era hora.

Esperaré tu opinión que seguro será muy curiosa.

Fergus el Destructor dijo...

La verdad es que a los Ingenieros se nos dan mejor las fórmulas empíricas que las metáforas (y a mucha honra), aun así añadiré a la lista de metáforas del hombre como planta a Hiedra Venenosa de la serie Batman que en un episodio llega a convertir a Batman en un árbol y el "Árbol de la Vida" de Bola de Dragón, un árbol que crece alimentandose de la vida de los humanos.

Bola de Dragón y Batman no serán dos grandes obras de la literatura universal pero si son parte de la cultura popular.

Ireth dijo...

Ohhhh, muchas gracias Fergus! :-) Yo voy reuniendo ejemplos, y todo ejemplo es genial, no sólo que venga de la literatura sino especialmente de la cultura popular.

Algo que siempre me ha llamado mucho la atención es la mandrágora: una planta que por su forma y parecido se ha relacionado siempre con el hombre, y que decían que fomentaba la fertilidad de las mujeres. Por ejemplo, puede verse una en acción en El laberinto del fauno (lo que la niña echa al bol y empieza a moverse).

AITOR dijo...

Jop, yo de pequeño me traumaticé con la mandrágora por la leyenda que decía que crecían debajo de los ahorcados por los fluidos corporales que soltaban al morir...

Aparte de eso, decir que el poema me parece más bien horterilla, pero claro, el verso y yo nunca nos hemos llevado bien .Bueno, menos cuando me tragué todos mis principios y escribí un poema para un concurso del instituto. En mi defensa, diré que fue pura prostitución, sólo lo hice para financiarme la playstation 2...

En cuanto a lo de la metáfora del hombre/planta, la verdad que está extendidísimo. Para añadir más visión friki, te diré que es un tema recurrente en los videojuegos japoneses.

oops. me llama mi hermano desde Italia. luego sigo

Ireth dijo...

Ummm, más ejemplos.

Quizá os parezca curioso, pero parece que no hemos cambiado tanto: hace unos cuantos siglos jeje, los géneros preferidos eran la épica, o las novelas bizantinas (al estilo de Homero y así) que, traducido a nuestro siglo son los padres de géneros populares y de los bestsellers como las novelas históricas (código da Vinci and company), la fantástica o derivaciones como los cómics.

Vaya Aitor, estaba esperando para contestarte, a ver si completas tu trilogía! ;-)

AITOR dijo...

Jeje, ya me había olvidado... A ver, ¿por dónde iba? mandrágora, poema horterilla, juegos japos...

Pues eso, que las plantas siempre han sido el símbolo de la vida, así que el paso de asociarlos con la vida humana era inevitable. Casi tendría más mérito conseguir hacer las metáforas con escarabajos peloteros...

La verdad es es un tema bastante recurrente. Tengo un montón de imágenes en la cabeza a las que no consigo ponerles nombre, como la de un anciano que se queda quieto tanto tiempo que se convierte en árbol, un árbol que se marchita o revive según el estado de un personaje, hadas que sacrifican su vida convirtiéndose en árboles... Creo que esa última sí que era de algún videojuego, pero no estoy seguro...

En fin, cambiando de tema, me queda decir que "El código DaVinci" apesta! Bueno, no tanto el libro en sí como el hecho de que haya unos dos mil libros que son el mismo repetido... Para eso nos podíamos haber quedado en la Odisea, que por lo menos tiene una forma de expresión bastante graciosa, ínclita María, dadora de conocimiento ;)

Bueno, que ya no sé ni lo que estoy diciendo. Empiezo a pensar que igual se me ha caído algo de LSD en la leche del desayuno...

Hasta luego!

Ireth dijo...

Jeje, vaya racha de intoxicación llevas Aitor! ;-)

Sí, todo está inundado de lo mismo, la mayoría de las flores tienen su mito correspondiente de creación. No voy a defender al Código da Vinci pero tengo que reconocer que su lectura era entretenida sin pasar a mayores profundidades. Lo del lenguaje y la manera de expresarse es normal, la lengua va cambiando (sucede lo mismo con ese poema que te parecía horterilla, hay que verlo en su contexto).

Las plantas son símbolo de la vida, pero también los animales (y tampoco faltan metamorfosis en este sentido). A propósito de los escarabajos, creo que has puesto un buen ejemplo, porque me consta que en ocasiones intentan establecer simbiosis con el cuerpo humano (ya sé que esto último no tiene ningún sentido aparente jeje).

Gracias por tu tríptico Aitor (veo que se te está pegando lo de escribir unos cuantos parrafitos ;-P)

malaletra dijo...

lo de la mandrágora siempre me ha fascinado, no se cuándo ni dónde tuve las primeras referencias, lo de que tiene forma similar a la humana, que chilla al ser arrancada de la tierra provocando la locura(y por eso ataban sus hojas a la cola de un perro para conseguirla sin enloquecer) y que nace de semillas seminales, valga la redundancia. hay un libro que sellama 'robinson y la vida salvaje' o algo así, que narra de manera poética el día a día en la vida de robinson y viernes, y cuenta cómo robinson va a desahogarse a un campo que se llena de mandrágoras, pero al tiempo descubre mandrágoras negras, lo que le hace enfrentarse a viernes... la relación hombre-planta me recuerda 'la lluvia amarilla' de llamazares.

Ireth dijo...

Bienvenido malaletra! Me alegra muchísimo verte por aquí!

La historia de la mandrágora es realmente atrayente, sobre todo en los aspectos que la ligan a la brujería de donde vienen todas esas curiosas creencias. Anoto las dos recomendaciones, no conocía La lluvia amarilla que veo que está ambientada en tierras aragonesas.

AITOR dijo...

Como no tenía que salir la brujería... ¿Cuántos monográficos de cuarto milenio te has tragado sobre mandrágoras?

Por cierto, ¿viste en "Sé lo que hicisteis..." (o más bien oiste) a la voz de cuarto milenio leer una receta de cocina con voz tétrica? Fue increíble.

Ireth dijo...

Eh Aitor, que mi vida no se reduce a Cuarto Milenio!!!! Además, todo lo que había oído o leído sobre la mandrágora no fue en este programa, viene de antes aunque no me acuerdo muy bien cuándo supe de ellas.

No tuve el placer de verlo, ya me habló de su genialidad Fergus, me hubiera gustado la verdad, pero de momento creo que no está en Youtube.

Fernando dijo...

Vaya tormenta (nunca meor dicho) de ideas. Pero a pesar de ello, no creo que haya una misma atracción hacia lo vegetal que subyace en todos estos ejemplos.

En una sociedad rural y ruralista, como la romana, por ejemplo (Catulo o Virgilio, por decir algo que conozco un poco mejor), es lógico que la poesía recurra a metáforas vegetales. O allí donde las plantas se unen a creencias religiosas y mágicas (en una cultura premédica), por ejemplo, como dices, en Grecia. Si el laurel es la planta relacionada con Apolo (por otros motivos que no vienen a cuento) es lógico que el mito convierta a Dafne en eso.

Lo de la literatura fantástica es otra historia, creo. Tolkien, los dibujos animados japoneses (sin ánimo de generalizar) responden más a un "revival" naturista como reacción a las sociedades industrializadas. Como todo esto de la cultura celta. Es la búsqueda de un paisaje idílico que no tenemos en nuestra vida cotidiana. Y un sentimiento de culpa, también, por destruirlo.

De todos modos, no creo que detrás de los motivos religiosos y culturales (determinados temporal y geográficamente) que llevan a los artistas a utilizar a las plantas como metáfora haya una identificación universal con lo vegetal. Al menos no queda demostrado con la mera adición de ejemplos.

Un abrazo Ireth! Espero que vayan muy bien los exámenes. Ya va quedando menos...

Ireth dijo...

Desde aquí agradezco a todos vuestras ideas y ejemplos que sirven de mucho.

Fer, has puesto un poco de orden en este laberinto vegetal jeje. Sí es más común encontrar relatos o mitos (creo que los que explican el origen de algo se llaman etiológicos) en sociedades antiguas o rurales y, por tanto, menos avanzadas en cuanto a conocimientos científicos y más sumidas en lo ancestral o mágico.

Sin embargo, creo que sí existe algo más profundo y universal, está claro que lo común es la comparación o identificación. No se puede mostrar mediante unos cuantos ejemplos dispersos, tienes razón, y ojalá pudiera hacerlo de manera contundente ;-).

De momento, recordaré algo más, la presencia de esta metáfora en los emblemas. Por ejemplo, el de la vid y el olmo como representación de la unión de la amada y el amado.

Ahora recuerdo que el profesor de Mitología nos habló de unos estudios que había realizado sobre la similitud de los frutos y plantas con los órganos sexuales masculino y femenino. Prometió hablarnos de ello si quedaba tiempo a final de curso, pero ya sabemos que acabar el temario es casi imposible, así que no puedo ser.