domingo, noviembre 18, 2007

Woyzeck


"Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los ningunos, los ninguneados, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no tienen nombre sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".

Eduardo Galeano

El pasado 6 de noviembre la compañía navarra Caracois, ganadores del certamen de Artes Escénicas 2005, llevaron a las tablas Woyzeck en el Teatro del Mercado de Zaragoza, una versión reducida de la obra de Georg Büchner.

El argumento es el siguiente: Woyzeck es un soldado que convive con María con la que tiene un hijo y a la que considera su mujer. Objeto de un experimento científico y asistente del capitán de su regimiento, Woyzeck verá cómo su mundo se desmorona, cómo su único asidero le engaña y decidirá matar.

Creo que el mensaje y la profundidad de la obra es mucho mayor de lo que pudo verse en el Teatro del Mercado: una puesta en escena algo irregular, arriesgada y original en algunos aspectos que no acabó de llegar al público en la manera que debiera. Por ejemplo, el tema del experimento, yo salí del teatro sin saber en qué consistía exactamente.

Sí que destacaría la música en la obra, la interpretación del Capitán de Txori G. Uriz y ese rostro de palo, que tanto me recordó a Buster Keaton (y a escenas del cine mudo), del protagonista Juan San Segundo que realizó escenas realmente buenas, en ese universo recreado algo caricaturizado.

Como también destacó Fergus, una de las ventajas y de lo que más gusta de teatros como éste es la proximidad de los actores y el público, desde tu butaca puedes ver todas y cada una de las expresiones del rostro de los intérpretes.

Woyzeck cuenta, también, con adaptaciones al cine, como ésta en la que lo interpreta Klaus Kinski, el mismo que protagonizó ese risible más que terrorífico Nosferatu del cartel de la derecha.



Siendo una de las obras más flojas que he visto, le encuentro algo que la hace especial y distinta, y guardo de ella un buen recuerdo. Pero eso sí, me quedé con la sensación de que me había perdido algo y que, al menos ese martes, no había conocido la verdadera esencia trágica de Woyzeck.

4 comentarios:

Fergus el Destructor dijo...

Tal y como dices era una obra que no terminaba de llegar (se nota que no te entusiasmo por las 2 semanas que te ha costado escribir el post :-), sin embargo lo cerca que teníamos a los actores, la brevedad de la obra y la buena compañía hicieron que saliese muy contento del teatro. Además por la relación calidad precio no nos podemos quejar ;-).

Se pueden identificar casi todas las escenas de la obra en el trailer de la película jaja, que curioso.

Ireth dijo...

Sí Fergus, ir de gratis está muy bien! Lo de las dos semanas pasa porque mi vida es tan intensa que los acontecimientos que se pueden narrar son muchos y se apelotonan (tú lo sabes bien).

Por eso he puesto ese vídeo, porque al verlo a mí me ha pasado lo mismo.

AITOR dijo...

La verdad es que sin verla, no puedo comentar demasiado, pero sí diré que a veces tengo la sensación de que el teatro (al menos alguna de las representaciones que he visto), más que darle vida al libreto, se la quitan...

Ireth dijo...

Eso depende Aitor. Yo puedo decir que me han gustado bastante (y mucho-muchísimo) todas las obras que he visto, a excepción de una de hace tiempo...

De todas formas, ya sabes que soy una gran defensora del teatro donde hay algo más que una pantalla (aunque también me encante el cine, claro).