sábado, abril 14, 2007

El cine antes del cine

Por fin tuve la oportunidad de ver la exposición de "El cine antes del cine" en la Casa de los Morlanes. Me la habían recomendado hace ya dos meses pero lo había ido dejando y, menos mal, porque merecía realmente la pena y la muestra termina mañana, 15 de abril.

La exposición, procedente de la colección de Francisco Boisset y Stella Ibáñez, realiza el largo recorrido hasta llegar al cine: de las sombras chinescas a las primeras cámaras cinematográficas.

Los espectáculos de sombras que se iniciaron en China o la India tuvieron su origen en connotaciones religiosas. De Oriente pasaron a Occidente donde tomaron un carácter festivo como espectáculo público: los teatrillos infantiles o sombras disimuladas en objetos cotidianos con función subversiva como un bastón cuya cabeza proyectaba la cabeza de Napoleón.


Tras las sombras, surgieron las transformaciones ópticas o engaños visuales: los famosos caleidoscopios, esas famosas caras o dibujos que tienen dos visiones posibles, ... Pero algo que me llamó la atención fueron los sistemas de óptica catóptrica. Bajo esta palabreja no se esconde otra cosa que unos cilindros con superficie de espejo que recomponen figuras deformadas como se ve en la foto. Hay otros aparatos que constituyen panoramas desplegables que narran diferentes escenas o juegos de luces.



Hasta aquí no hay fotografía. La captación de imágenes llega con la cámara oscura, la cámara clara, el daguerrotipo e, incluso, unas curiosas cámaras diminutas, calificadas de espías. La fotografía pasa a tener función en el mundo detectivesco.



Ya tenemos la imagen fija, ahora hay que conseguir que se mueva. Una extensa gama de juguetes y artilugios lo consiguieron: dan la impresión de movimiento a través de imágenes vistas a través de ranuras, espejos poligonales o ruedas giratorias. ¿Os acordáis de esos manuales que seguro habéis hecho en el colegio de un círculo con un hilo a cada lado en el que se pinta en un lado un pájaro y en otro una jaula y, al girarlo rápidamente tirando de los hilos parece que el pájaro esté enjaulado? Pues también de estas cosas había allí.

La proyección de imágenes suscitó tanto asombro al principio que se creyó que era magia, de ahí la existencia de las llamadas linternas mágicas en las que se introducían vidrios con imágenes pintadas dotadas de movimiento.

Y, por fin, el cine, procedente de la evolución de la fotografía. Pude contemplar tomavistas y proyectores de película de 16, 9,5, 8 y 35 mm.

En definitiva, una exposición imprescindible para los amantes del cine y todo lo que tenga que ver con él. Aquí tenéis un vídeo sobre la muestra, además del cine le han puesto de fondo la BSO de Amelie, buena elección.



4 comentarios:

Fergus el Destructor dijo...

Un post muy currado y una exposición muy interesante pero... la próxima vez avisa con tiempo para que podamos ir.

Ireth dijo...

Sorry y gracias Fergus, la verdad es que yo acabé yendo la semana pasada de casualidad. La próxima vez que haya alguna cosa de este tipo aviso jeje.

JoseAngel dijo...

Pues sí que te lo has currado, sí; yo había visto la exposición y la he vuelto a ver, vamos. Lo que da miedo casi es pensar las futuras tecnologías que hagan aparecer a nuestro cine o a nuestra SecondLife a la altura de estas cámaras oscuras y similar.

Ireth dijo...

Gracias Jose Ángel. La verdad es que todo que tenga que ver con el cine me entusiasma.

Tal y como avanzan las tecnologías, quién sabe lo que ocurrirá en un futuro... De todas formas, ocurre muchas veces que, pese a tanto avance, las películas de hoy en día (en especial los remakes) no alcanzan la calidad (en todos los niveles) de las películas antiguas que no contaban con grandes medios.