lunes, abril 02, 2007

Fin de semana en Anzánigo


Este fin de semana he estado en Anzánigo de acampada con mis chavales, un pueblo de Huesca situado en el Prepirineo: un pudiente romano, Anzanus, le dio su nombre. De todo hubo: sol para comer en el río el sábado y lluvia sin parar todo el domingo.

El puente sobre el río Gállego que ofrece un paisaje precioso, el verdor de los campos invita a relajarse y a disfrutar de la Naturaleza.



El pueblo tiene el encanto de esos pueblos pequeños, de la piedra, de lo viejo y antiguo. Con esas chimeneas tan características y una iglesia del XVIII, apenas sí podía verse un alma por sus calles. Esta foto reúne el tópico: la torre junto al árbol, altura vertical, aspiración a lo divino.

Sin más quería compartir unas fotos con vosotros. La estancia, en el camping de moteros jeje (perdonad la peluca, pero es que íbamos disfrazados del circo y yo era la mujer barbuda).

Ya había estado en otra ocasión en Anzánigo, esta vez no he podido ver a los pavos reales pasearse por las calles, supongo que el mal tiempo, no sé.

Os recomiendo a todos visitar este lugar, aunque para llegar a él haya que coger el clásico Canfranero.




Ay, el tiempo está loco. Y con el tiempo me viene la cabeza un chiste para filólogos que me contaron los chavales: "¿Cuál es el colmo de un libro? Que en otoño se le caigan las hojas".

4 comentarios:

Elros dijo...

Ostras qué de recuerdos!... casi todos mis campamentos y convivencias tanto de niño como de monitor fueron por esa zona y parece que aún me estoy viendo mochila a la espalda por allí!!

Y lo emocionante que es el viaje en el Canfranero... que nunca sabes dónde te va a dejar tirado!! jajajaja!... Vale, vale... que no cuento batallitas!

Ireth, lo de la peluca pase... pero el chiste... es para encerrar a tus "pequeños delincuentes"!! ;-)

Ireth dijo...

Sí, Elros, el entorno es precioso.

Jeje, tenía que haber terminado el post con una reflexión, pero el problema es que se me ocurrió después. El chiste puede parecer malo, pero pensándolo, me sirve para decir que los grandes libros son perennes, nunca mueren (y, sin embargo, hay otros caducos que sólo vivirán durante un período determinado). Me parece, cuando menos, una idea muy interesante y visual.

Fergus el Destructor dijo...

Así que de verdad eres monitora,si te apetece cuidar a un rebaño de Ingenieros Informáticos en su viaje final de carrera mandame tu currículum, somos buenos chicos.

Pregunta inculta: ¿Lo característico de la mujer barbuda es tener el pelo afro?.

Ireth dijo...

¡Pues claro que era verdad Fergus! Lo de los niños lo hago por amor al arte (y me avalan ya más de tres años de experiencia no creas...) pero esto de un viaje de ingenieros no sé yo... pero si me pagais el viaje o un seguro por los posibles daños psicológicos por tanto informático junto sería negociable eso de intentar llevar al rebaño por el buen camino jeje.

Lo de la peluca afro tienes razón: en realidad lo que llevaba era una barba (hecha con la cabeza de una muñeca, es que no encontraba barbas por ningún sitio, el Carnaval ya había pasado...) y la peluca me la puse por recargar un poco más, que siempre gusta disfrazarse cuanto más mejor. En vez de una mujer barbuda me decían que parecía San Pedro, ya ves.