viernes, septiembre 28, 2007

Luces de bohemia


El pasado miércoles, un buen grupo asistimos al estreno de Luces de bohemia en el Teatro Principal, y la verdad es que había mucha gente, en especial, jóvenes. Y es que ya se sabe, ¿quién no ha leído la famosa obra de Valle-Inclán?


Ya se sabe que sus obras siempre se han caracterizado por la dificultad de llevarse a escena, pero a mí la versión del Teatro del Temple me gustó y mucho.


A destacar el trabajo del protagonista Ricardo Joven en el papel de Max Estrella y una simple escenografía que agilizaba los cambios de escenario de una manera muy visual. Sí es cierto que la adaptación de ciertos personajes y algunos acentos no me convencieron del todo, eché en falta a un Don Latino que fuera de otra manera, algo que me extrañó ya que el trabajo de José Luis Esteban, siempre que lo he visto, ha sido muy bueno.

Lo mejor, sin duda, fue la escena de la muerte de Max y la teoría del esperpento:

"Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada."

En esos espejos del Callejón del Gato madrileño cuyos originales ya no existen.



No defraudó y es una buena oportunidad para ver representado un clásico universal. Un interesante comienzo de la temporada. Os la recomiendo.

16 comentarios:

nathaniel dijo...

Esta noche voy a ver la obra, ya te contaré... Estoy seguro de que me gustará la adaptación que hacen "los del Temple". Como muy bien dices no es un texto fácil de representar, a ver cómo se las han ingeniado.
Forma parte de las lecturas obligatorias de una asignatura de libre elección que he elegido para este curso, así que la leí la semana pasada :)
Un saludo.

Ireth dijo...

Pasarás un buen rato con descanso incluido jeje! Ya contarás pues.

Yo también tuve que leerlo el año pasado, en Literaturas hispánicas y sociedad, no sé si harás esa aunque es muy temprano. Es curioso, pero no sé por qué a mí no me tocó en Bachillerato!

Fergus el Destructor dijo...

Una buena obra para reencontrame con el teatro después de casi 5 años.

En realidad se puede decir que es la primera obra a la que acudo libremente y me gusto bastante, así que sospecho que en lo sucesivo me verán amenudo por el Teatro Principal.

A no ser que me valla a estudiar a Alemanííía...

Ireth dijo...

No Fergus no te vayas, noooo... jeje. Aunque sería curioso verte hablar con un acento así combinado con tu genuina risa!

Me alegro de que te guste el teatro y vayas libremente, así no tendré que utilizar la fuerza para llevarte :-P!

AITOR dijo...

La obra en sí es genial (a pesar de que es difícil captarla al 100% sin un estudio bastante intensivo de los personajes, eventos y movimientos literarios de la época), la actuación del protagonista bastante competente, y el problema de los cambios de escenario está bien resuelto, pero hubo tres elementos que impidieron que saliera del teatro con el nivel de satisfacción que Valle-Inclán merecía. Los listo aquí de menor a mayor importancia:

1. Los anacronismos (policía nacional moderna, ordenadores, ¿¿¿un mp3???), metidos con calzador en un intento que se queda en nada de acercar la acción a nuestros días.

2. La señora de delante, móvil y abanico incluidos.

3. ¡Las actuaciones de TODOS los secundarios! Empezando por ese Don Latino al que resultaba directamente molesto ver sobre el escenario; pasando por la hija de Max estrella, con un nivel de interpretación más propio de nuestro corto; sin olvidar por supuesto esos INFAMES acentos que utilizaban para denotar los cambios de personaje. ¿Es que no son capaces de hablar de distintas formas sin recurrir a esos acentos cutres que parecen imitaciones en un sketch de humor? Creo que no habría notado la diferencia si lo hubieran interpretado la asociación valtierrana de amigos del teatro.

En fin, y por último una reflexión. ¿Por qué en teatro está perfectamente aceptada, e incluso es elogiada, la SOBREACTUACIÓN? ¿Soy el único que echa de menos ver personajes creíbles sobre el escenario? Y si es así, ¿qué hace Nicolas Cage haciendo películas en lugar de adaptar a Valle-Inclán?

Ireth dijo...

Bueno bueno Aitor, vaya crítica más trabajada, vaya capacidad de síntesis y esquematización jeje! :-P

Estoy contigo de acuerdo en lo de los acentos y ese afán por actualizar algo a lo que no le hacía ninguna falta pues tampoco ha pasado tanto tiempo desde que fue escrita y no tiene sentido hacerlo cuando se habla de acontecimientos históricos pasados. Eso sí, yo no vi ningún mp3!!!!!!!!! Ya me dirás en qué escena fue jajaja.

Y lo de la sobreactuación, aunque no te guste, creo que es bastante exigida por el teatro, hay que eagerar los gestos y proyectar la voz para que el público, esté donde esté, se entere de la acción. Si hicieran las cosas sin más resultaría sin demasiado movimiento. En teatro está todo muy medido. Me acuerdo que en el poco tiempo que estuve yo en teatro, lo primero que te decían es que había que marcar muy bien los gestos para que se vieran claramente y que para hacer eso no importaba exagerarlos.

Por último, tengo que decir que, mal que te pese, Nicolas Cage es uno de mis actores favoritos jeje!

AITOR dijo...

Lo de la sobreactuación, comprenderlo, lo comprendo, pero sigue sin gustarme un pelo, así que me quedo con el cine, aunque pagues para que "sólo pongan una película".

Ah, y se me olvidaban dos puntos: los asientos no eran demasiado cómodos, y la música era HORRIBLE.

Ireth dijo...

Aitor eres un quejica, así no vas a disfrutar de los placeres que nos da la vida! ;-)

Yo de la música es que ni me acuerdo, porque sólo la ponían en los cambios de escenario, y lo de los asientos tiene solución, aunque si no lo dices por la orientación, en realidad, todas las butacas son iguales.

Creo que deberías construir un mundo a tu medida y gusto, Aitorworld. Mientras tanto seguiré en mis trece en mi opinión sobre el precio del cine y el teatro jeje.

nathaniel dijo...

Bueno pues en líneas generales me gustó (tal vez sea porque hacía tiempo que no acudía al teatro). Tenía curiosidad por ver cómo habían solucionado los numerosos cambios de escenario, y la verdad que con cuatro elementos escenográficos lo consiguen. Pero coincido con la sobreactuación de Joven, aparte de que necesita llevar un micrófono. Si no se tiene la suficiente potencia para proyectar la voz a todo el teatro que lleven micrófonos. La semana anterior leí la obra (para la misma asignatura de las 8:00) y hubo varios momentos, como en el paseo final de Bradomín y Darío por el cementerio, cuando andaban de espaldas al público, donde fui incapaz de seguir los diálogos. Quien no fuera con la obra leída, sencillamente, no se enteró ni de la mitad.
Ah, y también sonó un móvil cerca y, por supuesto, la de al lado con el abanico de turno. La gente piensa que está en su casa. Una pena.
Un saludo.

Ireth dijo...

Sí Nathaniel, la verdad es que sin haber leído la obra, hay pasajes o referencias difíciles.

A mí sí me gustó la (sobre)actuación de Ricardo Joven, creo que Max requería una interpretación así, algo exagerada para alguien un tanto esperpéntico. Sin embargo, creo que el actor no diferenció lo suficiente su papel de Max del de Bradomín, parecían uno mismo.

Y, salvo las primeras frases, yo oí bastante bien. Vaya, al final, leyendo todo, salen bastantes críticas a la obra jeje.

Ladynere dijo...

Yo también fui a verla la semana pasada.
Sí que estoy de acuerdo en que, si no habías leído la obra, te podías perder un poco en la representación; pero también hay que reconocer que es una adaptación bastante buena, algunas frases salían exactamente igual que en el texto original.

LA puesta en escena y escenografía, con los papenes-paredes me gustó muchísimo, pero a partir de la segunda parte de la obra, cuando Max comienza a morir, no se les entiende a los personajes.
No me gustó el ordenador, las mujeres con pantalones y los cambios por el estilo, pero es que Don Latino... no es fiel al personaje del libro. La manera de hablar, vestir con harapos y esa gorra >.< Fue el personaje que más me defraudó.

Eso sí, la actuación de Max, estupenda ^^

Un saludo!

Ireth dijo...

Parece que esa semana llevamos un recorrido cultural parecido Ladynere jeje, y que todos estamos de acuerdo en que no nos convenció Don Latino.

Sí, el texto era muy fiel, y no nos privaron, entre otras cosas, de las dos tan conocidas frases de la obra: "Cráneo previlegiado", y "No te pongas estupendo".

Aunque tuviera sus carencias creo que hizo disfrutar a todo el público.

¡Un saludo!

Jorge Usón Colomer dijo...

Hola a todos los que aquí dejáis vuestros comentarios y en especial a Ireth. Yo soy uno de los actores de Luces de Bohemia. Soy Jorge el que hacía, entre otros 6 de Zaratrusta. Me alegra y me sorprende mogollón que comentéis teatro aquí y así. Tengo que decir que estoy de acuerdo en algunas de las cosas que habéis dicho (y no sólo en las buenas claro) Yo os puedo decir que ha sido un trabajo complicado y en algunas cosas demasiado arriesgado con desigual fortuna. No sabéis el gusto que da trabajar en "nuestro" Principal así de lleno. Sólo mandaros un abrazo y mi disposición a hablar de teatro. Aunque sea a cara de perro (y sin sobreactuar) "Craneos previlegiaos"

Ireth dijo...

Muchas gracias por escribir aquí Jorge. A esta menda le encanta el teatro y acude y escribe sobre él siempre que puede.

Me imagino lo complejo de llevar a escena una obra del calibre de "Luces de bohemia", el universo creado por Valle-Inclán. Como se ha dicho ya por aquí, creo que uno de los principales aciertos fue la escenografía.

Yo puedo decir que disfruté y que estuvo a la altura de mis expectativas.

Te agradezco de nuevo tu comentario, ojalá te leamos por aquí alguna vez más, está muy bien contar con las impresiones de alguien desde dentro. Supongo que ahora llevaréis la obra de gira, así que ¡mucha mierda y aplausos artistas!

Javier López Clemente dijo...

Hola
He usado una de tus fotografías en la entrada de mi bitácora titulada Ricardo Joven

Salu2 córneos y gracias de antemano.

Ireth dijo...

De nada Javier, utilízalas siempre que quieras. Y gracias por la referencia.

Un saludo!